jueves, 10 de julio de 2014

imumi

Agentes del INM no distinguen a mexicanos de migrantes 9 Julio, 2014 Ana Langner / El Economista “¿Me puede mostrar una identificación, por favor?”, pidió un agente del Instituto Nacional de Migración (INM) a una persona que viajaba encubierta entre los migrantes para ayudar a una investigación de Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi). “¿Por qué me la pide a mí y no a los demás?”, cuestionó el migrante encubierto; a ello, el integrante del INM contestó: “Pues porque usamos ética para hacer nuestro trabajo”. A decir de Gretchen Kuhner, directora del Imumi, existe un desconocimiento por parte de los agentes migratorios de sus funciones, atribuciones y facultades. Así lo han demostrado en repetidas ocasiones investigaciones de campo llevadas a cabo por esta organización, la última efectuada en diciembre del 2013 en Chiapas. De acuerdo con el reporte de un viaje de investigación a Chiapas por parte del Imumi, el INM tiene por objeto la ejecución, control y supervisión de los actos realizados por las autoridades migratorias, así como la instrumentación de políticas en la materia, con base en los lineamientos que expida la Secretaría de Gobernación. El control migratorio es realizado en los lugares destinados al tránsito internacional. Según el artículo 81 de la Ley de Migración, este control se hace en los puntos destinados al tránsito de las personas por aire y mar. Para que el INM pueda realizar controles en lugares distintos a esto debe ser a solicitud expresa de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. La revisión migratoria tiene como objetivo investigar la situación migratoria de los extranjeros dentro del territorio nacional, pero a diferencia de la verificación y control migratorios, ésta no se realiza en un lugar determinado, se realiza en una zona geográfica y las personas que son objeto de la misma es cualquier foráneo. De acuerdo con el Imumi, esta labor se contradice con lo establecido en el Artículo 11 de la Constitución Política, pues en esta norma se establece que los mexicanos no tienen la obligación de portar documentos que los identifiquen o acrediten su nacionalidad. “Todo hombre tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto u otros requisitos semejantes. El ejercicio de este derecho estará subordinado a las facultades de la autoridad judicial, en los casos de responsabilidad criminal o civil, y a las de la autoridad administrativa, por lo que toca a las limitaciones que impongan a las leyes sobre emigración, inmigración y salubridad general de la República, o sobre extranjeros perniciosos residentes en el país”, dicta el artículo. Así, Gretchen Kuhner explica que cuando autoridades migratorias suben a camiones o interceptan a vehículos en carretera, medio en el que viajan principalmente las mujeres migrantes, se enfrentan con esta contradicción: ¿cómo saber quién es migrante y quién no lo es? En su experiencia, tras entrevistar a las autoridades migratorias, Gretchen Kuhner ha concluido que lo saben porque son aquéllos que traen mochilas, los que no se han podido bañar, los que se ponen nerviosos. Entonces “sí tienen criterios, pero son discriminatorios”, en patente violación de los derechos humanos de la persona. Ante esta situación, el Imumi realizó una investigación de campo a través de un viaje llevado a cabo entre el 23 de noviembre y 3 de diciembre del 2013 al estado de Chiapas, para realizar una documentación de las prácticas de los puntos de control móvil, conocidos también como volantas, del INM. En la casa del migrante, Mambré, el cónsul de El Salvador reportó al Imumi que “95% aproximadamente de las detenciones se da en estos puntos de control móviles (...); a la gran mayoría de la gente a la que nosotros entrevistamos en la estación migratoria la detienen en la calle, ahí paran a Raymundo y a todo el mundo, y al que no trae documentos lo detienen, a todo el mundo lo detienen en la calle, sin fundamento”. “También hemos advertido una práctica en la que muy probablemente los transportistas, los que conducen las combis y los transportes públicos, incluyendo los taxis, muy probablemente, o son informantes o están en comunicación con las autoridades de migración, porque algunos de los casos que nos han dicho a nosotros parece imposible que migración tenga un mecanismo de rastreo tan efectivo que vaya exactamente al vehículo e identifique exactamente a las personas que vienen viajando de manera indocumentada”, declaró el cónsul al Imumi. El reporte del viaje concluye que existe un desconocimiento por parte de los agentes migratorios de sus funciones, atribuciones y facultades; tanto al indicar que tienen facultades para solicitar documentación, como al realizar funciones que les corresponden a otras secretarías. Igualmente, las diversas autoridades que colaboran con el INM o realizan retenes militares incumplen su obligación de identificarse y explicar las razones del acto de molestia. Finalmente, el reporte exhibe que el mexicano y los migrantes desconocen también el marco normativo, los extranjeros no desean quejarse, de tal manera que no existe un verdadero control sobre el actuar del INM. “Las revisiones en puntos fijos y móviles son discriminatorias, aumentan los riesgos de extorsión y ponen a la población migrante en una situación de vulnerabilidad ante actores públicos y privados”, concluyó Gretchen Kuhner. Por fenómeno migratorio MÉXICO, GUATEMALA Y ESTADOS UNIDOS FIRMAN ACUERDO El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se reunió con su homólogo de Guatemala, Héctor López Bonilla, y el secretario de Seguridad Interna de EU, Jeh Johnson, para continuar los acuerdos que permitan una solución respecto de los niños, niñas y adolescentes migrantes. En su segunda visita a Guatemala en menos de 20 días, Osorio informó que en 60 días se volverán a reunir, ahora en México, los tres funcionarios para presentar los avances que cada país realiza para frenar el fenómeno migratorio. El secretario de Estado de EU dijo que en la reunión se firmó “un memorándum de entendimiento que establece el marco de referencia de lo que vamos a hablar de aquí al futuro, la creación particularmente de fuerzas de tarea, similares a la que ya se crearon en la frontera con México”. (Jorge Monroy) ana.langner@eleconomista.mx

No hay comentarios: